Sapho, una obra extraordinaria de Antoine Bourdelle, está entronizada en el manzanar del Donjon de Vez. Este marco natural, concebido como un escaparate, magnifica la poesía de esta escultura, al tiempo que subraya el sutil diálogo entre arte y naturaleza.
Sapho: armonía entre arte y naturaleza por Bourdelle
Un tema retomado por Bourdelle
Inspirado ya en 1887 por una joven italiana, Bourdelle dio a Sapho su forma definitiva en 1925. Presentada en la Exposition Internationale des Arts Décoratifs, la obra refleja la búsqueda de simplicidad y monumentalidad de Bourdelle, en reacción a la escultura considerada demasiado expresiva.
Una estética entre el arcaísmo y la modernidad
Una estética entre el arcaísmo y la modernidad
Sentada en meditación, Sapho sostiene una lira esquematizada de tintes cubistas. La geometrización de las formas, los pliegues angulosos de su vestido y la composición triangular confieren a la obra una fuerza intemporal, que oscila entre el arcaísmo y la abstracción.
Monumentalismo en los años veinte
Con Sapho, Bourdelle dio un carácter monumental a una escena íntima. Su estilo depurado y geométrico ilustra la búsqueda de equilibrio característica de los años veinte, combinando sobriedad y fuerza expresiva.

