En la gran sala de la planta baja del Donjon de Vez, una obra de Sol LeWitt, creada en 1995, cubre las cuatro paredes de la sala. Este fresco, titulado Dibujo mural, encarna el enfoque minimalista del artista estadounidense, famoso por su reducción de formas y colores a su esencia.
Dibujo mural de Sol LeWitt: inmersión geométrica
Una estética minimalista
Sol LeWitt es una figura clave del arte conceptual y minimalista. En la década de 1960, causó un profundo impacto en la escena artística con un enfoque radical que purificaba las formas y los colores, reduciendo los elementos visuales a su esencia. Esta búsqueda de la simplicidad se refleja en su Dibujo mural, donde la geometrización de los motivos y el uso exclusivo de colores primarios (rojo, amarillo y azul) reflejan su deseo de volver a lo básico.
Una obra en diálogo con el espacio
El dibujo mural en el Donjon de Vez se distingue por su rigor y su carácter envolvente. Las paredes se convierten en una superficie viva donde se despliegan combinaciones geométricas cuidadosamente orquestadas. El objetivo de LeWitt no es simplemente producir una obra de arte, sino cuestionar la relación entre el espacio y el espectador. La propia sala se convierte en parte integrante de la obra, un entorno en el que interactúan el arte y la arquitectura.


