Robert Couturier
Una vocación guiada por Maillol
Tras estudiar en la École Estienne para convertirse en litógrafo, Robert Couturier interrumpió su formación antes de conocer a Aristide Maillol en 1928, que se convirtió en su mentor y le animó a dedicarse a la escultura.

Robert Couturier
Un profesor reconocido
Tras la Segunda Guerra Mundial, Couturier se convirtió en profesor de la École des arts décoratifs de París en 1946, y después de la École nationale supérieure des Beaux-Arts (1963-1975). Su influencia se extendió más allá de su obra personal, gracias a su papel de maestro de las nuevas generaciones.
Un patrimonio célebre
Miembro fundador del Salón de Mai y galardonado con el Premio Wildenstein en 1966, Couturier deja tras de sí un rico patrimonio artístico. Sus obras, que se encuentran en prestigiosas colecciones de París, Madrid y Río de Janeiro, atestiguan su lugar entre los grandes nombres de la escultura francesa.