Carré, de Eugène Dodeigne, expresa la energía y la tensión de la piedra, una dualidad entre superficie y volumen que caracteriza su obra.
Cuadrado: el poder de la piedra
Expresar la energía de la piedra
Con su aparente sencillez, Carré revela una escultura sin concesiones, a la vez minimalista y profunda. A través de este cuadrado de piedra, Dodeigne consigue liberar una energía contenida, que parece desplegarse entre el equilibrio de la forma geométrica y el aspecto bruto del material.
Una estética despojada y sagrada
Fiel a su estilo, el artista utiliza formas sencillas, casi primordiales, que evocan símbolos universales. Le Carré recuerda a un monumento funerario de una civilización antigua, dotado de una presencia casi mística. Esta escultura es un homenaje al poder intemporal de la piedra, capaz de transmitir un simbolismo que trasciende el tiempo.

